En más de la mitad de los afectados, la deficiencia de vitamina B12 a menudo no se detecta hasta años después. Esto puede tener consecuencias: si la deficiencia de nutrientes no se detecta y trata a tiempo, aumenta el riesgo de enfermedades secundarias como trastornos sanguíneos y lesiones nerviosas. Científicos del Hospital Universitario de Sarre discuten estas consecuencias en una publicación reciente. Según los científicos, una de las razones del diagnóstico tardío de la deficiencia de vitamina B12 es la amplia gama de síntomas posibles.